jueves, 15 de abril de 2010

Carta del P. José María Delgado, LC Director Territorial de España.

¡Venga tu Reino!
Miramos hacia el Futuro con gran Confianza
Legionarios de Cristo y Regnum Christi


                Les mando un muy cordial saludo. Les dejo esta carta del director territorial de los legionarios de Cristo y el Movimiento Regnum Christi en España. Ante la publicación de un artículo el domingo 11 de abril, en el suplemento "Crónica" del diario "El Mundo", acerca de la historia de la Legión de Cristo, el P. Jesús María Delgado, LC envió la siguiente carta al director del referido medio. Espero que esta carta nos ayude a conocer verdaderamente nuestra historia para que no podamos ser víctimas del engaño de los medios de comunicación. Espero poder leer todos sus comentarios.



¡Venga tu Reino!


Madrid, 12 de abril de 2010
Estimado Señor director:

Le escribo acerca del artículo de Idoia Sota en el último número de Crónica, suplemento de El Mundo del domingo 11 de abril. En el mismo se mezclan hechos conocidos, suposiciones y calumnias muy serias, que no podemos pasar por alto y para las que le pedimos la oportuna rectificación.

Así escribe Idoia Sota: “Luis Garza compró una casa en Los Ángeles… Lo encerraron en aquella casa durante dos años… poseído de rabia, escupía espuma… El (exorcista) encargado de ahuyentar los demonios de Maciel visitó la casa en varias ocasiones… La habitación (…) se quemó en un incendio que arrasó Universal Estudios en Hollywood en junio de 2008… Garza (…) saltó por la ventana en pijama para salvar la vida”. En realidad, la casa donde se retiró y murió el P. Maciel se encuentra en Jacksonville (Florida), a miles de kilómetros de Hollywood (California) donde cinco meses después de su muerte (30 de enero de 2008) se quemaron los Universal Estudios. Cuando el P. Maciel murió en Jacksonville, tras haber recibido en varias ocasiones los sacramentos de la Iglesia, sólo lo acompañaron unos sacerdotes legionarios, dos señoritas consagradas del Regnum Christi y dos enfermeras locales.

Así podríamos seguir repasando el artículo: “La villa que [los legionarios] tienen en Termini, Palermo” y que “compraron a un mafioso” en realidad era un antiguo hotel abandonado, que se encuentra cerca de Nápoles, a 400 kilómetros de Palermo (Sicilia), y no lo vendió un mafioso sino el Estado italiano. Un poco más adelante, Idoia Sota escribe que “el dinero que donaba la Comunidad de Madrid (entre 2006 y 2008) nunca llegaba” a los proyectos sociales previstos en Colombia. En realidad, el supuesto “experto” citado por la periodista no estuvo en Colombia en estos años. Al contrario, los responsables de la Comunidad de Madrid sí viajaron allí y quedaron muy contentos con las instalaciones y los programas educativos para niños desfavorecidos en Medellín que ayudaron a financiar.

Igualmente falsas y todavía más graves son las afirmaciones sobre los asesinatos descritos por “El Ilusionista”. Por ejemplo, según las ilusiones del autor de este libro que cita Idoia Sota, al “P. Javier Orozco Yepes” lo mató el P. Maciel, despeñándolo por una carretera de la Costa Azul (Francia). En realidad, el P. Francisco Orozco Yépez (¡incluso está mal el nombre!) murió bañándose en el mar, en una playa cerca de Rapallo (Génova, Italia) mientras el P. Maciel se encontraba en Roma. ¡Qué decir del complot de superiores legionarios para envenenar al P. Maciel y sobre la contratación de detectives! Lo primero es la imputación de un delito. Ruego a la señora Sota que, de tener pruebas, acuda inmediatamente a la fiscalía para denunciarlo y, si no, ¿cómo es posible que se atreva a recoger, sin contrastar, imputaciones de ese calibre? Respecto a lo del detective, sin que eso sea delito, sí puedo afirmar que es absolutamente falso.

Señor director, usted estará de acuerdo conmigo en que la verificación de la información es un deber ineludible del periodismo. Esta verificación, que no se ha producido, era particularmente necesaria cuando se habla de personas que tienen una especial responsabilidad en la gestión de organizaciones eclesiales, que son honorables, y cuya fama no puede ponerse en entredicho sin ningún tipo de pruebas.

Decir que yo despedí de forma fulminante a D. Daniel Sada a causa de una transferencia irregular es algo que puedo desmentir directamente porque es falso. Primero: si nuestros controles periódicos hubiesen arrojado alguna irregularidad, es evidente que el señor Sada no podría seguir siendo hoy Rector de una de nuestras obras emblemáticas en España. Segundo: no he despedido nunca a Daniel Sada. La congregación le pidió que compatibilizase su cargo de Rector de la Universidad Francisco de Vitoria con un trabajo interino de coordinación de otras instituciones educativas hasta que se encontrase a la persona adecuada para desempeñarlo. Así sucedió, y después el Sr. Sada volvió en exclusiva a su cargo de Rector, que desempeña desde el año 2003 con pleno reconocimiento por nuestra parte. Tercero: no ha existido jamás la transferencia de la que hablan, que además nunca podría haber hecho Daniel Sada porque no ha tenido ni tiene firma o apoderamiento alguno en las cuentas bancarias de la Legión. Niego cualquier sospecha de que en nuestra Universidad se realice actividad ilegal alguna, insinuación que, una vez más, plantean en su artículo sin fundamento o prueba de ningún tipo. Sinceramente, si alguien tiene alguna prueba en ese sentido, le ruego encarecidamente que lo haga saber a las autoridades competentes. En el caso de D. José Luis Gutiérrez, la periodista se equivoca de fechas y de acusaciones, e insinúa, una vez más sin fundamento ni pruebas, que sacerdotes legionarios podrían haber estado involucrados con el delito de fraude por el que cumple condena, por el sólo hecho de atender pastoralmente a esta persona o sus familiares.

Respecto a D. Juan Uribe, presidente y fundador de la Fundación Carita Feliz, decir que no es concuñado de D. Jorge Ignacio Restrepo, quien, en cualquier caso, nunca ha dado una conferencia, charla o similar en el colegio Everest. D. Juan Uribe asegura que, como máximo, Carita Feliz habrá realizado 5 envíos a Colombia. Respecto a la recepción de paquetes, afirma que los únicos que Carita Feliz ha recibido son los normales con documentos compulsados para la justificación de proyectos ante la Comunidad de Madrid. Y que es absolutamente falso que haya recibido ni uno sólo a nombre del P. Alfredo Torres. Igualmente, no existe tal relación de cuatro años de la mencionada Fundación con la Universidad Francisco de Vitoria.

En resumen, no sé como “Crónica” puede publicar artículos irresponsables de este tipo que contienen afirmaciones calumniosas gravísimas sobre “chantajes de autoridades”, “conspiraciones contra la vida de personas”, “narcotráfico” y “blanqueo de dinero”.

Por nuestra parte, como congregación religiosa de la Iglesia católica, le puedo asegurar que actuamos y actuaremos con suma conciencia de nuestra misión al servicio de los hombres y cumpliendo responsablemente nuestros deberes eclesiales y civiles en la gestión de nuestras instituciones (cf. la reciente entrevista con nuestro administrador territorial en España donde se explica, entre otras cosas, la naturaleza del Grupo Integer y de Integer Ethical Funds que no tienen nada de misterioso). Próximamente tendremos que analizar con nuestros abogados si esta gestión responsable también exige medidas legales contra publicaciones calumniosas como el artículo presente.

No cabe duda de que los hechos lamentables que hemos tenido que conocer recientemente sobre la vida de nuestro fundador llegan a parecer grotescos. Sin embargo, estamos decididos a afrontar también esta realidad con decisión (cf. comunicado del 25 de marzo 2010) y en estrecha colaboración con la Santa Sede. Miramos hacia el futuro con gran confianza. Para mí no cabe duda de lo que es nuestra tarea: Construiremos nuestra vida sobre la roca de Pedro, con la fuerza de Cristo resucitado y la ayuda de tantas personas de buena voluntad.

P. Jesús María Delgado, L.C.

Director territorial de los Legionarios de Cristo en España

domingo, 11 de abril de 2010

Felices Pascuas

¡Venga tu Reino!

Muy estimados en Jesucristo,

Les mando un muy cordial saludo muy unido a mis oraciones. Otra vez llegamos a la Pascua, fecha en la que Jesucristo N.S. resucitó por nosotros. Fecha victoriosa y de júbilo para todos nosotros. Les deseo unas muy felices pascuas y que están llenas de gracias de Dios N.S. Las megamisiones fueron lo que esperamos, una semana llena del amor de Cristo irradiado a los misionados y misioneros en los días santos. Espero que hayan podido asistir. Les recomiendo entrar a la página http://www.regnumchristi.org/ donde verán un montón de noticias buenas y sorprendentes acerca del Movimiento. En cuanto a nuestra situación actual les sigo pidiendo que permanezcamos unidos en la oración. Les invito a seguir invitando a gente a conocer este blog de opinión para que más gente conosca cómo es verdaderamente el Movimiento. Que Dios los bendiga.

Un servidor, afmo. en Jesucristo,
RC Fidelity

viernes, 26 de marzo de 2010

Carta del P. Alvaro Corcuera, LC

¡Venga tu Reino!


Roma, 25 de marzo de 2010
Solemnidad de la Anunciación del Señor
A los miembros y amoigos del Regnum Christi



Muy estimados en Jesucristo:

Tengo la ocasión de enviarles un afectuoso saludo en este día, solemnidad de la Anunciación. Celebramos hoy el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, quien quiso tomar nuestra naturaleza humana para expiar nuestros pecados y abrirnos el camino hacia el Padre. Misterio del amor infinito de Dios. Podía concedernos la redención por caminos más sencillos. Pero eligió el del abatimiento y la humillación de su Hijo, para mostrarnos que, si el misterio de nuestra iniquidad es muy grande, el de su amor misericordioso lo es infinitamente más.

Ya estamos casi a las puertas de la Semana Santa. Dentro de ocho días estaremos entrando en el Triduo Sacro, para acompañar a Jesucristo en esa hora tan escandalosamente incomprensible. La “hora del poder de las tinieblas” (Lc 22,53). La hora de su exaltación en la cruz. La hora, también, de su triunfo y su gloriosa resurrección.

La contemplación de estos misterios inefables nos descubre una presencia sigilosa, materna: María santísima. En Nazaret, en Belén, en el Calvario, María está presente, no como espectadora, sino plenamente inmersa, tomando parte activa en el misterio. María nos invita a entrar, como Ella, aceptando la parte que Cristo quiere asignarnos, porque también nosotros somos co-protagonistas.

Es en este contexto que quisiera presentarles el comunicado que estamos publicando juntamente con esta carta.

1. Como podrán constatar, casi todo su contenido son temas sobre los que, de una u otra manera, ya hemos venido conversando durante más de un año. Lo hemos hecho con algunos de ustedes en particular, con otros en reuniones y encuentros más numerosos. También he procurado en varias ocasiones escribirles a todos, conjuntamente. Hemos orado juntos muchas veces. Sé que también los legionarios y miembros consagrados que les atienden han puesto todo su esfuerzo por estar a su disposición para responder a sus interrogantes e inquietudes en la medida en que los mismos temas se han venido esclareciendo poco a poco.

Ha sido éste un período muy doloroso para todos. Incluso traumático. El repentino desvelarse de algunas facetas de la vida de nuestro fundador que no correspondían para nada a lo que nosotros vivimos a su lado, nos tomó a todos de forma totalmente inesperada. No estábamos preparados para ello. Todos hemos tenido que pasar por un proceso de asimilación gradual, en muchos casos forzosamente lento, requiriendo un acopio inusual de recursos humanos y espirituales, que cada uno ha ido encontrando en la oración, en los diálogos con Jesucristo en la Eucaristía, en la intimidad con la Santísima Virgen, en las conversaciones con los directores, con el orientador moral o con los mismos compañeros de sección, familiares y amigos.

Como es natural, en este proceso de afrontar la realidad histórica y sus consecuencias, cada uno ha seguido un recorrido propio, de acuerdo con su sensibilidad, su trasfondo cultural, su cimentación espiritual. Y es igualmente natural que no todos se encuentren en el mismo punto. Hay quienes, con un auxilio especial de la gracia, pueden dar ya por superado este momento, como también habrá quien necesite aún de tiempo y oración para terminar de procesar y cerrar en su fuero personal este capítulo. Hemos de respetar y de comprender con mucha delicadeza el ritmo de cada uno.

2. En estos días hemos reflexionado sobre todo ello con los padres del consejo general y con los directores territoriales. Todos juntos hemos visto que, una vez leída y asimilada esta página de la vida de la Legión de Cristo y del Regnum Christi, nos toca dar un paso adelante, en lo personal y como institución, para cerrar este capítulo de nuestra historia e iniciar uno nuevo.

Es verdad que todavía estamos a la espera de los resultados de la visita apostólica, cuya fase operativa ha concluido. Indudablemente estamos en disposición de plena apertura y acogida dócil y sobrenatural de todo cuanto el Santo Padre juzgará conveniente indicarnos. Pero mientras llega ese momento, que presumiblemente tardará aún varios meses, queremos, por así decir, ponernos en marcha, reemprender nuestro camino con fe y humildad y relanzarnos a trabajar con todo nuestro ardor en la misión que el Señor nos ha encomendado al servicio de la Iglesia. El comunicado adjunto, además de lo que representa por sí mismo, responde también a este propósito de relanzamiento institucional.

3. Pienso que la contemplación del ejemplo de la Santísima Virgen puede mostrarnos cuáles son las disposiciones que deben acompañarnos en el momento histórico que nos toca vivir. Desde la Anunciación en Nazareth hasta el trance del Calvario, el alma de María se revela llena de fe, de esperanza y de amor teologales. Son las tres virtudes que Dios nos pide cultivar intensamente. Fe, que ilumina el pasado. Esperanza, que nos alienta ante el futuro. Amor, que nos compromete en el presente.

4. Fe, que ilumina el pasado.

¡Cuántos acontecimientos vinieron a trastornar la vida de María, sin que Ella pudiera comprender! Desde el anuncio mismo del ángel, pasando por un sinfín de imprevistos, contratiempos, percances, contrariedades, y al final, el desenlace trágico, ciertamente anunciado, pero igualmente incomprensible, tan contrario a lo que razonablemente cabría esperar del destino de uno que es nada menos que el Hijo de Dios. Ella, ¿qué hacía? ¿cómo reaccionaba?

«Su Madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón» (Lc 2,51). Las meditaba. Desde la fe. Las meditaba sin entender. Las platicaba con Dios, sin pedirle cuentas ni explicaciones. Sencillamente sabía que todo formaba parte de sus designios, que Él sí sabía qué y por qué hacía. Y eso le bastaba. Aunque no entendiera nada. Meditaba todas las cosas, no para quedarse en un lamento estéril ni para compadecerse a sí misma. Para tratar de comprender mejor el plan de Dios. Para pedirle fuerzas para aceptarlo. Y para entregarse dócil, humilde y gozosamente a su realización.

En el Calvario, al pie de la cruz: silencio y oración confiada. Una vez más, no entendía nada. Aquello era tan atroz, tan infamante, tan imposiblemente siniestro. Pero si sus ojos estaban empañados por las lágrimas, y su mente aturdida por el desconcierto, su alma resplandecía de fe. Sabía que Dios estaba cumpliendo sus designios. Y de nuevo respondió: “sí”. Y seguía meditando. Meditaba, creyendo. Creía, confiando.

Pienso que esa es la fe que Dios nos está pidiendo. Quizás nunca llegaremos a comprender el porqué de tantas cosas que han venido a la luz. Ni por qué Dios eligió un instrumento así para poner en pie la Legión de Cristo y el Regnum Christi. ¿Por qué la Legión y el Regnum Christi no podrán presentar la figura del fundador igual que otras congregaciones y movimientos? Dios lo sabe. Hemos de aceptarlo con fe. Y con fe y humildad reconocer que, a pesar del misterio tan grande, Dios es más sabio que nosotros. Una vez más se verifica su advertencia: «Mis caminos no son vuestros caminos» (Is 55,8).

Dios nos pide fe para creer firmemente que «todas las cosas cooperan al bien de los que aman a Dios» (Rm 8,28), y por tanto, que Él está preparándonos para una efusión de gracia especial. Hemos de confiar en que Él, que ha permitido que las cosas sucedieran así, es suficientemente bueno y poderoso para sacar bienes mayores. En parte ya los vemos. Estoy seguro que veremos muchos más. El Catecismo nos enseña que «con el tiempo, se puede descubrir que Dios, en su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por sus criaturas», y que «del mayor mal moral que ha sido cometido jamás, el rechazo y la muerte del Hijo de Dios, causado por los pecados de todos los hombres, Dios, por la superabundancia de su gracia (cf Rm 5,20), sacó el mayor de los bienes: la glorificación de Cristo y nuestra Redención». Al mismo tiempo nos advierte que «no por esto el mal se convierte en un bien» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 312).

Con fe hemos de descubrir y aceptar que, por encima de todas las vicisitudes que configuran nuestra historia pasada, la Providencia divina es quien realmente dirige nuestro destino. La fe nos ayuda a creerlo de verdad, aunque a veces pueda parecernos que vamos en la dirección equivocada. Y aunque a veces nuestros ojos sólo vean la intervención, con frecuencia torpe, de la libertad humana. Muchos factores han determinado, en este último año, el rumbo que han seguido la Legión y el Movimiento Regnum Christi. Uno de esos factores ha sido la actuación de los directores. Vista desde la perspectiva humana, se podrá juzgar que ha sido más o menos acertada. O desacertada. Repasando en particular mi propia actuación, dada la responsabilidad que me corresponde, puedo asegurarles que en todo momento he intentado proceder con la mayor pureza de intención y la máxima prudencia; he pedido diariamente al Espíritu Santo el don de consejo, que como saben, ilumina y perfecciona la virtud de la prudencia. Me he ayudado del consejo general, de muchos hombres de Iglesia y de ustedes. Hemos buscado tomar cada decisión y dar cada paso en la presencia de Dios y tratando de discernir cómo actuaría Jesucristo. Pero no soy infalible. No sé si he acertado. Seguramente no en todo. Los demás directores habrán podido también cometer alguna equivocación, en medio de innumerables actuaciones atinadas. Pero lo que sí es indudable es que Dios sabe escribir recto sobre renglones torcidos. A pesar de las grandes limitaciones y defectos de los instrumentos, Dios ha guiado nuestra trayectoria en el pasado, y nos seguirá conduciendo en el futuro. La fe de María nos lo asegura.

5. Esperanza, que nos alienta ante el futuro.

María nos da también un ejemplo de esperanza. Ella nunca sucumbió a la tentación de la desconfianza. Hubo momentos terribles en que el futuro parecía no tener salida. Le anunciaron una maternidad virginal, y bien sabía Ella las sospechas que eso podría suscitar. Le anunciaron que debían salir de prisa hacia Egipto, huyendo del odio de Herodes; y es fácil adivinar la incertidumbre y la zozobra que habrán embargado su ánimo. Le anunciaron que una espada traspasaría su alma, y debió soportar muchos años bajo la ansiedad de la profecía que habría de cumplirse. Bajo la cruz de su Hijo escuchó el anuncio de una nueva maternidad universal… Pero Ella aprendió a ponerse, una y otra vez, en las manos de Dios, con una esperanza sin límites. Y Dios no defraudó su esperanza.

Como la Virgen María, también nosotros hemos de mirar el futuro con una gran esperanza en Dios, sin que ninguna tormenta pueda robarnos el optimismo, que es propio de quien sabe, como san Pablo, que nada nos separará del amor de Cristo y que todo lo tenemos por pérdida en comparación con la experiencia del amor de Cristo, único motivo de nuestra existencia.

La confianza sigue a la fe. Si de verdad creemos en Dios, en su Providencia, en su sabiduría y bondad infinitas, no podemos menos que aferrarnos a su mano y poner en Él, solamente en Él, toda nuestra confianza. Nada del futuro puede hacernos temer.

Mirar el futuro con esperanza teologal significa encararlo con un profundo sentido de responsabilidad. Es Dios quien ha querido suscitar la Legión de Cristo y el Regnum Christi, para darle a la Iglesia un grupo de apóstoles que colaboren, con humildad y pasión, en la gran misión evangelizadora. Él no nos va a abandonar. No nos va a defraudar. Sólo nos pide santidad de vida, coherencia y responsabilidad, para no defraudarle a Él, a la Iglesia, a la sociedad y a las almas.

6. Amor, que nos compromete en el presente.

María no sólo creía y esperaba. Sobre todo amaba a Dios. Por amor aceptó en todo momento su voluntad santísima, y se entregó a cumplirla diligentemente, sin pensar en sí misma, en su comodidad, en su fama, en su bienestar. Sólo le importaba amar a Dios y cumplir su voluntad.

Es el compromiso que Dios nos pide también a nosotros en esta hora. Si la fe nos hace ver que todo contribuye para el bien de los que aman a Dios, hemos de amar más, hemos de amar sin límites. Y veremos cuánto bien pondrá Dios en este mundo. Esto es lo que Él nos pide. No limitar ni rebajar nuestro amor. Foguearlo más y más cada día en la oración. Que este sea uno de nuestros principales propósitos: ser hombres y mujeres de oración, de una profunda vida interior.

Por amor seguimos sirviendo a la Iglesia. Desinteresadamente. No por el beneficio que nos reporta.

Por amor seguimos haciendo vida el carisma tan hermoso y fecundo que Dios ha querido regalarnos. Por amor buscamos hacerlo fructificar. Por amor lo queremos compartir para que muchas otras personas se enriquezcan espiritualmente con los dones que de Él hemos recibido y así lleguemos a la meta final de nuestras vidas: el cielo.
Por amor, seguimos caminando juntos, apoyándonos, brindándonos comprensión unos a otros. Por amor buscamos reforzar aún más la unidad y el espíritu de familia, este tesoro sin precio que tanta paz y serenidad infunde en nuestras comunidades y equipos.

Por amor, seguimos al lado de todos nuestros compañeros del Regnum Christi, de nuestros amigos, familiares, bienhechores y de cuantos Dios pone en nuestro camino, para que todos encuentren en nosotros los cireneos que les ayuden a cargar su cruz en el seguimiento de Jesucristo.

7. Queridos amigos y miembros del Regnum Christi, les invito a llevar ante la presencia de Jesucristo en la Eucaristía estas consideraciones, fruto de largas y profundas reflexiones que hemos hecho junto con los miembros del consejo general y los directores territoriales. Y allí, de la mano de la Santísima Virgen, meditar estas cosas, renovar nuestro “sí”, hoy más lúcido, más coherente, más sufrido; también más gozoso. Y pedirle que a todos nos conceda, como a María, la gracia de aceptar con fe luminosa sus designios, de mirar con esperanza inquebrantable hacia el futuro, y de comprometernos a vivir en la caridad en cada momento presente.

Muy unidos en la oración y en la misión común encomendada, quedo de todos ustedes, afmo. servidor en Jesucristo,


P. Álvaro Corcuera, L.C.

Comunicado de la Legión de Cristo

¡Venga tu Reino!
Legionarios de Cristo y Regnum Christi

Les mando un muy cordial saludo muy unido a mis oraciones. Les dejo este comunicado de la Legión de Cristo para todos los miembros del Regnum Christi y amigos. Les invito a reflexionarlo muy detalladamente junto con la carta del P. Alvaro Corcuera, LC nuestro director general, que escribió para presentar y dar luz sobre este comunicado. Esta carta la pueden encontrar un poco más arriba. Les invito a seguir orando y ofreciendo sacrificios por esta gran obra de Dios. Que Dios los bendiga mucho y los acompañe.



¡Venga tu Reino!


25 de marzo de 2010

Solemnidad de la Anunciación del Señor


Introducción

Con ocasión de la reunión anual de los directores territoriales con el director general y su consejo, queremos dirigirnos a nuestros hermanos legionarios de Cristo, a los consagrados y a todos miembros del Movimiento Regnum Christi, familiares y amigos que nos acompañan en este momento de nuestra historia, así como a todos aquellos que han sido afectados, heridos o escandalizados por las acciones reprobables de nuestro fundador, el P. Marcial Maciel Degollado, L.C.

Nos ha llevado tiempo asimilar estos hechos de su vida. Para muchos –sobre todo para las víctimas– este tiempo ha sido demasiado largo y doloroso.

En ocasiones no hemos podido o sabido salir al paso de todos como hubiera sido necesario y como, de hecho, era nuestro deseo. Por eso sentimos la necesidad de emitir este comunicado.

1. Acerca de algunos hechos de la vida de nuestro fundador, el P. Marcial Maciel, L.C. (1920-2008)

Habíamos pensado y esperado que las acusaciones presentadas contra nuestro fundador fuesen falsas e infundadas, pues no correspondían a la experiencia que teníamos de su persona y de su obra. Sin embargo, el 19 de mayo de 2006 fue emitida una comunicación de la Sala de Prensa de la Santa Sede como conclusión de la investigación canónica que la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) había iniciado en el año 2004. En ese entonces, la CDF llegó a una certeza moral suficiente para imponer sanciones canónicas graves, correspondientes a las acusaciones hechas en contra del P. Maciel, entre las cuales se incluían actos de abuso sexual a seminaristas menores. Por lo tanto, profundamente consternados debemos decir que estos hechos sucedieron.

En efecto, «la Congregación para la Doctrina de la Fe, […] decidió –teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del padre Maciel, como su delicada salud– renunciar a un proceso canónico e invitar al padre a una vida reservada de oración y de penitencia, renunciando a todo ministerio público. El Santo Padre aprobó estas decisiones» (Comunicado de la Sala de Prensa de la Santa Sede, 19 de mayo de 2006).

Posteriormente supimos que había tenido una hija en el contexto de una relación prolongada y estable con una mujer y otras conductas graves. Más adelante aparecieron otras dos personas, hermanos entre sí, que afirman ser hijos suyos, fruto de la relación con otra mujer.

Reprobamos éstos y todos los actos contrarios a los deberes de cristiano, religioso y sacerdote en la vida del P. Maciel, y afirmamos que no corresponden a lo que nos esforzamos por vivir en la Legión de Cristo y en el Movimiento Regnum Christi.

2. La Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi ante estos hechos

Expresamos, una vez más, nuestro dolor y pesar a todas y cada una de las personas que hayan sido dañadas por las acciones de nuestro fundador.

Participamos del sufrimiento que este escándalo ha causado a la Iglesia y nos aflige y apena profundamente.

Queremos pedir perdón a todas aquellas personas que lo acusaron en el pasado y a quienes no se dio crédito o no se supo escuchar pues en su momento no podíamos imaginarnos estos comportamientos. Si resultase que ha habido alguna colaboración culpable, actuaremos según los principios de la justicia y caridad cristianas responsabilizando de sus hechos a estas personas.

Asimismo, pedimos perdón a nuestros familiares, amigos, bienhechores y a todas las personas de buena voluntad que hayan sentido que su confianza ha sido herida.

Por otra parte, como miembros del cuerpo místico de Cristo sentimos la necesidad de expiar con espíritu cristiano sus faltas y el escándalo por ellas causado. Para ello invitamos a quienes forman parte de nuestra familia religiosa a intensificar su oración y sacrificio.

Es también nuestro deber cristiano y sacerdotal seguir saliendo al paso de las personas que han sido afectadas de algún modo. A ellos va nuestra mayor solicitud y les seguimos ofreciendo la ayuda espiritual y pastoral que necesiten. Así buscamos contribuir a la necesaria reconciliación cristiana. Al mismo tiempo somos conscientes de que Jesucristo es el único capaz de sanar definitivamente y de «hacer nuevas todas las cosas» (cf. Ap 21,5).

Dios en sus misteriosos designios eligió al P. Maciel como instrumento para fundar la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi, y agradecemos a Dios el bien que realizó. A la vez aceptamos con dolor que, ante la gravedad de sus faltas, no podemos mirar su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal.

Inspirándonos en el ejemplo de Cristo que condena el pecado pero busca salvar al pecador, y convencidos del significado y la belleza del perdón, encomendamos a nuestro fundador al amor misericordioso de Dios.

3. La Visita Apostólica

Deseamos expresar nuestra gratitud al Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, no sólo por renovarnos «su solidaridad y su plegaria en estos momentos delicados» (cf. Carta del Cardenal Tarcisio Bertone, SDB, al P. Álvaro Corcuera, 10 de marzo de 2009) sino también por habernos ofrecido el instrumento de la Visita Apostólica para ayudarnos a «superar las dificultades existentes» (ibid.). Así esperamos dar los pasos necesarios para consolidar los fundamentos, la formación y la vida cotidiana de los legionarios de Cristo y de los miembros del Movimiento Regnum Christi.

Agradecemos a los cinco visitadores apostólicos, Mons. Ricardo Blázquez, Mons. Charles J. Chaput, OFM Cap., Mons. Ricardo Ezzatti, SDB, Mons. Giuseppe Versaldi y Mons. Ricardo Watty, MSpS, todo el trabajo que han realizado con tanta entrega y solicitud paternas.

Acogeremos con obediencia filial las indicaciones y recomendaciones del Santo Padre que resulten de la Visita Apostólica y nos comprometemos a ponerlas en práctica.

4. Hacia el futuro

Desde el Capítulo General celebrado en enero de 2005, cuando fue elegido el P. Álvaro Corcuera, L.C., como director general, hemos procurado guiar la Legión de Cristo y el Regnum Christi manteniéndonos fieles a todo lo que hemos recibido de Dios y ha sido aprobado por la Iglesia. Reconocemos con humilde gratitud las bendiciones y frutos que el Señor nos ha concedido hasta ahora y asumimos la responsabilidad de profundizar en la comprensión de nuestra historia, carisma y espiritualidad.

Afrontamos el futuro con esperanza, seguros de que nuestras vidas se apoyan únicamente en Dios. Confiamos plenamente en Él y en la omnipotencia de su amor que, como dice san Pablo, «hace concurrir todas las cosas para el bien de los que le aman» (Rm 8,28). Sabemos que en este camino contaremos con la asistencia del Espíritu Santo y con la guía materna de la Iglesia.

Nuestro objetivo, como individuos y como institución, es amar a Cristo, vivir su evangelio y extender por el mundo su Reino de paz y de amor. Somos conscientes de que, para lograr esto, necesitamos una constante renovación, personal y comunitaria, en fidelidad a la tradición de la vida consagrada, con el fin de servir mejor a la Iglesia y a la sociedad. Este último periodo nos ha ayudado a reflexionar sobre nuestra identidad y misión y, al mismo tiempo, nos ha impulsado a revisar con humildad y sencillez diversos aspectos de nuestra vida institucional.

Estamos decididos, entre otras cosas, a:

- seguir buscando la reconciliación y el encuentro con quienes han sufrido,

- hacer la verdad sobre nuestra historia,

- continuar ofreciendo seguridad, sobre todo para menores de edad, en nuestras instituciones y actividades tanto en ambientes como en procedimientos,

- crecer en un espíritu de servicio desinteresado a la Iglesia y a las personas,

- colaborar mejor con todos los pastores y con otras instituciones dentro de la Iglesia,

- mejorar nuestra comunicación,

- seguir velando por la aplicación de los controles y procedimientos administrativos a todos los niveles y seguir actuando un adecuado rendimiento de cuentas,

- redoblar nuestro empeño en la misión de ofrecer el evangelio de Jesucristo al mayor número posible de hombres,

- y, sobre todo, buscar la santidad de vida con renovado esfuerzo de la mano de la Iglesia
Conclusión

No podemos terminar este comunicado sin agradecer a los miles de legionarios, consagrados, consagradas y todos los miembros del Regnum Christi que con profunda generosidad han entregado y entregan sus vidas a Dios en el servicio de la Iglesia y de la sociedad, así como a aquellos que colaboran en los centros y obras de apostolado. Gracias a ellos y a su labor, podemos decir que Jesucristo es hoy más conocido y amado en este mundo. Asimismo expresamos nuestra gratitud a cada una de las personas que en todo momento nos han sostenido con su fe, sus oraciones y su sufrimiento, unido al de Cristo.

Firmamos este comunicado hoy, día 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor. Que Él nos conceda, por intercesión de su Madre, la Santísima Virgen María, la gracia de profundizar en el misterio del Amor de Dios hecho hombre y de vivirlo y transmitirlo con renovado fervor.


P. Álvaro Corcuera, L.C., director general

P. Luis Garza, L.C., vicario general

P. Francisco Mateos, L.C., consejero general

P. Michael Ryan, L.C., consejero general

P. Joseph Burtka, L.C., consejero general

P. Evaristo Sada, L.C., secretario general

P. José Cárdenas, L.C., director territorial de Chile y Argentina

P. José Manuel Otaolaurruchi, L.C., director territorial de Venezuela y Colombia

P. Manuel Aromir, L.C., director territorial de Brasil

P. Rodolfo Mayagoitia, L.C., director territorial de México y Centroamérica

P. Leonardo Núñez, L.C., director territorial de Monterrey

P. Scott Reilly, L.C., director territorial de Atlanta

P. Julio Martí, L.C., director territorial de Nueva York

P. Jesús María Delgado, L.C., director territorial de España

P. Jacobo Muñoz, L.C., director territorial de Francia e Irlanda

P. Sylvester Heereman, L.C., director territorial de Alemania y centro Europa

sábado, 20 de marzo de 2010

Megamisiones 2010

¡Venga tu Reino!

Fuego, Color, Juventud, y Familia Misionera.

Legionarios de Cristo y Regnum Christi

Les envío un muy cordial saludo. Les animo a participara en las misiones de Semana Santa, para poder vivir esta semana de una forma especial y cercana a Jesucristo N.S. Además de que podemos hacer llegar esa luz de Cristo a gente que tal vez no ha tenido la gracia de recibirla.

Contacta toda la información necesaria para incribirte en la página web: http://www.demisiones.org/. Les dejo igual aquí dos videos promocionales de estas misiones. Espero que les gusten. El primero se llama "Luz de Fe" y el segundo se llama "Luz Estelar". Espero que todos podamos asistir a las Megamisiones. Que Dios los bendiga.

Afmo. en Cristo y el Movimiento,
RCF

martes, 16 de marzo de 2010

Concluye la Visita Apostólico: "Inicia una Nueva Etapa"

¡Venga tu Reino!
Legionarios de Cristo y Regnum Christi

Ayer lunes 15 de marzo acabó la Visita Apostólica que Su Santidad Benedicto XVI inició para la congregación de los Legionarios de Cristo. La carta donde el Card. Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, explica al P. Alvaro Corcuera, LC los deseos del Papa se puede encontrar aquí.

Los cinco visitadores que iniciaron su trabajo el pasado 15 de julio fueron Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver (EEUU), Ricardo Watty Urquidi, obispo de Tepic (México), Ricardo Ezzatti, arzobispo de Concepción (Chile), Giuseppe Versaldi, obispo de Alessandria (Italia) y Ricardo Blázquez Pérez, obispo de Bilbao (España), quien el sábado pasado fue nombrado arzobispo de Valladolid (España).


A lo largo de los últimos ocho meses los obispos han visitado las más de 120 comunidades legionarias en todo el mundo donde los sacerdotes y religiosos tuvieron la oportunidad de entrevistarse individualmente con ellos para contestar sus preguntas y expresar con plena libertad sus observaciones y sugerencias sobre la vida comunitaria y el trabajo que realizan en los apostolados que dirige y asesora la Congregación.

Habiendo concluido esta primera fase de la visita apostólica, los obispos deben finalizar sus informes escritos y hacerlos llegar a la Santa Sede donde serán estudiados y evaluados. Tomando en cuenta el extenso trabajo realizado por los visitadores y tratándose de cinco informes individuales redactados en diversos idiomas, esta nueva etapa de la visita apostólica posiblemente llevará varios meses y podría implicar ulteriores intercambios entre la Santa Sede y los visitadores antes de que el Papa Benedicto XVI dé las indicaciones que considere oportunas y necesarias.

Como Legión de Cristo debemos esperar con paciencia en un espíritu de oración a que la Santa Sede determine el resultado, que seguramente será el mejor para la extensión del Reino de Cristo entreo los hombres. La Legión y el MRC son obras de Dios que subsistirán cualquier problema y sólo se fortalecerán con ellos. Pidámosle mucho a Dios N.S. que nos de la gracia de seguirle sirviendo y de que le Regnum Christi siga siendo un medio de apostolado eficaz como lo ha sido hasta ahora.
 
En una entrevista con la agencia Notimex del pasado 4 de marzo, el vocero de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, explicó al respecto: «Una cosa es que concluya la labor de los visitadores y otra publicar los resultados. Se requiere tiempo, se debe definir si la información es suficiente, si es necesario solicitar un suplemento de investigación. No esperaría tiempos breves para la decisión definitiva».


Pedimos a todos nuestros lectores y amigos que sigan acompañando a los visitadores, a las autoridades de la Santa Sede y a todos los Legionarios de Cristo con sus oraciones.

lunes, 15 de marzo de 2010

"Por sus Frutos los Conoceréis"

¡Venga tu Reino!

Legionarios de Cristo y Regnum Christi

El siguiente escrito fue publicado por la página web: www.yoinfluyo.com, en este se expresa y exhorta a los medios de comunicación a tratar todos los temas con caridad y justicia cristiana. Es de vital importancia igual apegarse a la verdad: Caritas in Veritatae. Ojalá sea de su agrado y seguimos pidiendo por sus oraciones.


La polémica que se ha levantado en torno a los Legionarios de Cristo y su fundador es mucho más compleja de lo que se ha ilustrado en la mayoría de los medios de comunicación. Venidos a jueces, muchos informadores asumen un rol que, lejos de ayudarles a cumplir su cometido de servir a la verdad, los convierte en defensores de lo políticamente correcto.

El día 3 de marzo pasado, la afamada periodista Carmen Aristegui entrevistó a personas que se decían descendientes del sacerdote fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel. El efecto en los medios de comunicación fue impresionante: cientos de notas se publicaron en torno al caso, noticiarios de radio y televisión dieron cuenta del hecho. Todos querían opinar.

La postura editorial coincidía: así sin más, calificaban a Marcial Maciel de pederasta. Por ejemplo, el periodista José Cárdenas, para promover su columna en Twitter, decía: “Maciel, una mente retorcida al servicio de Dios”. En la izquierda dicen que la Iglesia Católica es una “madriguera de lobos que violan a sus propias ovejas”.

¿Qué es todo ello, sino muestras del prejuicio y la falta de investigación periodística? ¿Qué otra cosa puede ser, sino adicción al rumor y al enjuiciamiento que no diferencia la realidad?

Lo cierto es que este ejemplo ilustra muy claramente un riesgo que permanentemente corremos los medios de información: desapegarse de los hechos, de la verdad, para difundir mensajes que no tienen relación con aquéllos.

La ética, entendida de diferentes formas en el periodismo, no puede anclarse en los hechos escandalosos, en la coyuntura y mucho menos en la malicia de la calumnia y la difamación.

Juzgar al padre Maciel sin tener los elementos y evidencias para hacerlo es sinónimo de deshonestidad informativa, tentación en la que han caído medios y periodistas. Los diarios El Universal, La Jornada y Milenio, entre otros, asumieron una posición intransigente frente a este tema, fueron eco de la entrevista de Aristegui, pero no mostraron más evidencias que su indignación.

Sería positivo, en el afán de lograr nuestra transición democrática, que su compromiso informativo prescindiera del morbo y el escándalo, de las componendas y tramas políticas infructuosas, para ponerse al servicio de una sociedad que reclama y requiere un trabajo periodístico serio, que se diferencie de convencionalismos anacrónicos.

La visita apostólica que realiza la Santa Sede a los Legionarios de Cristo arrojará resultados muy pronto. ¿Por qué no esperar a que sea la propia Iglesia Católica, -de la que reniegan tanto Ciro Gómez Leyva, Ricardo Alemán, Ricardo Raphael, Julio Hernández, Carlos Marín, Carlos Loret de Mola, entre otros- la que presente las evidencias que halló?

La Iglesia Católica, por su parte, ha tenido un manejo de la situación ejemplar. No da lugar a rumores ni a habladurías. Quienes caen en ello, lo hacen por su cuenta, por iniciativa propia.

Algo de prudencia debían aprender de la Iglesia Católica los medios de información. El manejo del caso, la claridad con la que se ha tratado, la disposición a enfrentar la problemática sin rodeos es la muestra de que la institución es consciente de la situación y de los testimonios, tanto que busca encontrar la verdad en todo esto.

En breve conoceremos la postura de la Iglesia Católica en torno al tema. Sin embargo, no deja de sorprender que los Legionarios de Cristo sigan obteniendo frutos: ordenando sacerdotes, reclutando seminaristas, con sus escuelas e instituciones más firmes que siempre, todo al servicio de la comunidad y la causa católica. No queda duda, la máxima evangélica es clara y contundente: “por sus frutos los conoceréis”.